Romina Romi

Romina Romi

Consultora con más de 20 años de experiencia en higiene, calidad e inocuidad alimentaria. He trabajado de cerca con restaurantes, cafeterías, fábricas de alimentos y expendios de distintos tamaños, ayudando a fortalecer sus procesos, cumplir con la normatividad y proteger la salud de sus consumidores. Mi enfoque combina la asesoría técnica con una comunicación clara, cercana y efectiva. Acompaño a equipos y líderes en el desarrollo de soluciones prácticas y sostenibles, desde la capacitación hasta la implementación de sistemas de mejora continua como las 5S, HACCP y buenas prácticas de manufactura. Hoy comparto ese conocimiento con quienes desean mejorar sus negocios desde la raíz: la calidad, la seguridad y el compromiso.

🧠 ¿Tu menú cumple con la nueva visión de alimentación adecuada y sostenible?

⚠️ Un cambio histórico que impacta directamente en tu negocio

En México, la Ley General de la Alimentación Adecuada y Sostenible (LGAAS) marca un antes y un después en el sector alimentario.
Esta legislación promueve el derecho de todas las personas a consumir alimentos nutritivos, suficientes, inocuos y culturalmente adecuados.

💬 ¿Qué significa para tu restaurante o cafetería?
Que tus menús ya no solo deben ser deliciosos, sino nutrimentalmente responsables y transparentes.

Disciplina con Sabor: La S de Shitsuke y los Valores que dejan huella en la cocina.

En el mundo empresarial, pocos valores son tan determinantes como la disciplina, especialmente en sectores donde la calidad y la higiene son vitales para proteger la salud de las personas. El Lic. Carlos Max Proa Blancas, Director Jurídico del Grupo Empresarial Escala y especialista en derecho corporativo, nos comparte una visión clara y contundente:

“La disciplina se convierte en un hábito, y el éxito no es un acto, sino un hábito.”

Desde su experiencia asesorando a empresas de diferentes giros, destaca que en la industria alimentaria la higiene y la calidad no pueden existir una sin la otra. Son dos caras de la misma moneda. Sin higiene, los alimentos no solo pierden calidad, sino que pueden representar un riesgo para la salud pública, abriendo incluso la puerta a responsabilidades legales por daños ocasionados.

Así, construir una cultura disciplinada no es una opción: es una necesidad estratégica. Es esa disciplina cotidiana la que garantiza que las buenas prácticas no se olviden, que los estándares se respeten, y que el compromiso con el consumidor sea más que una promesa.